Oración para Finalizar y entregar el ayuno a Jesucristo

Hoy te vamos a enseñar la oración para finalizar el periodo de ayuno

¡Señor Dios, Creador del universo y mi Creador! Quiero agradecerte hoy, por el maravilloso orden que has establecido el mundo. Gracias, porque de esta fertilidad a nuestra Madre Tierra, que produce todo tipo de frutos. Gracias, por el alimento que se deriva de los frutos de la tierra.

Padre, estoy lleno de alegría por todas tus criaturas, por lo que te presento mi canto de agradecimiento: Gracias por la necesidad que tenemos del pan, todos los días, y del agua que mata la sed. Gracias, Padre, por haber creado mi cuerpo tal cual él es, pudiendo servirse del alimento de la tierra y, desarrollándose, servir a TiOración para Finalizar y entregar el ayuno a Jesucristo

Gracias, por todos aquellos que descubren y desarrollan, con su trabajo, nuevas posibilidades de vida en la tierra. Gracias, por los que, poseyendo muchos bienes, dividen con los demás.

Gracias, por aquellos que, aunque hartos del pan de trigo, están hambrientos del pan celeste. Gracias, igualmente, por aquellos que, hoy, no tiene qué comer, pues sé que Tú les enviarás el alimento, a través de personas llenas de bondad y de amor.

Oraciones para cuando se ayuna

Padre, hoy decidí hacer ayuno. No desprecio, con eso, las cosas que Tú creaste.

No deseo renunciar a ellas, pero quiero descubrirlas nuevamente. Decidí ayunar, porque tus profetas ayunaron, porque tu Hijo ayunó, ayunaron, también, a tus discípulos y apóstoles. Decidí ayunar, porque ayunó a tu sierva, la bienaventurada Virgen María. Fue Ella quien me invitó al ayuno:

” Queridos hijos: Hoy me invitan a comenzar el ayuno con el corazón. Hay muchas personas que ayunan, pero sólo por qué los demás están ayunando. Se ha convertido en un hábito, que no quieren parar. Pido a la Parroquia para ayunar en agradecimiento, porque Dios me permitió permanecer, tanto por tanto tiempo en esta parroquia. ¡Queridos hijos, ayunen y oren con el corazón! Gracias por término respondido a mi llamado.

Padre, te ofrezco este día de ayuno. Por medio de él, quiero oír tu voz y vivirla con más empeño. Deseo, en el transcurso de este día, volverme más a ti, aunque haya tantas cosas que me distraen a mi alrededor. Al hacer este ayuno espontáneamente, pido por los hombres que pasan hambre y (llevados por ella) provocan agitaciones en el mundo. Ofrezco este ayuno, también, por la paz en el mundo.

Las guerras ocurren, porque estamos demasiado presos a los bienes materiales y, a causa de ellos, nos inclinamos a la matanza. Te ofrezco, oh Padre, este ayuno por todos los hombres que son esclavos de los bienes materiales y desprecian la existencia de cualquier otro bien. Oh Padre, déjame ver el don que nos das con la práctica del ayuno.

Pido  perdón, también, por la enorme ceguera que de mí se apoderó, pues no te rendí gracias por los bienes que poseo. Perdón por el mal uso de mis bienes, porque exagere su valor. Quiero, con el ayuno de hoy, que Tú me haces capaz de apreciarlos acertadamente como también a las personas que me rodean. Hazme más sensible para escuchar y acatar tu palabra. ¡Que este ayuno me lleve a crecer en el amor hacia Contigo y hacia el prójimo!

Padre, hoy decidí alimentarme sólo de pan, para que pueda comprender mejor el valor del Pan Celeste, que es la presencia de Tu Hijo en la Eucaristía. ¡Haz que crezca en mí la fe y la confianza!

Padre, quiero hacer ayuno y aceptarlo, porque de esta manera crecerá en mí el deseo de poseerte. Con alegría y agradecimiento, reflexión sobre las palabras de tu Hijo: “Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. ¡Padre, hazme pobre delante de ti! Concededme esta gracia, para que, a través del ayuno, entienda yo, como tengo necesidad Ti ¡Aumenta en mí el deseo de poseer!

Que mi corazón suspire por Ti, de la misma manera que el ciervo suspira por las fuentes de agua y el desierto aguarda las nubes que traen las lluvias. Que por el ayuno, Padre, crezcan la comprensión y la solidaridad, en favor de los que padecen hambre y sed y no poseen bien alguno. Me ayuda a ver las cosas que poseo y de que no necesito y, así, privándome de ellas, vaya en socorro de mis hermanos …Oraciones para cuando se ayuna

Padre, te pido la gracia de entender que soy un peregrino en esta Tierra. En el momento de mi paso a la otra vida, nada llevaré, sino las buenas obras que haya practicado con amor. Que me recuerde que, aun poseyendo bienes, nada me pertenece, pues todo recibí para administrar bien … Padre, dame la gracia de hacerme más humilde y más abierto a cumplir Tu voluntad. Para eso, líbrame de mi egoísmo y de mi orgullo.

Por medio de este ayuno, líbrame de los malos hábitos, aplaca mis pasiones, hazme crecer en las virtudes. ¡Que en la profundidad de mi alma permanezca tu gracia y que ella me purifique y me domine totalmente!

Oración para terminar el ayuno

Ayúdame, Señor, a parecerme a tu Hijo en todas las pruebas y tentaciones, de modo que yo sepa repeler cualquier seducción y pueda, de este modo, servirte cada vez más, buscando tu Palabra.

Oh María Santísima, tu corazón estaba completamente libre. Tu compromiso era con la voluntad de Dios. Obtén para mí hoy la gracia del ayuno alegre, en que mi corazón pueda entonar, Contigo, un cántico de acción de gracias. Haz que mi propósito de ayunar sea fuerte y duradero.

El hambre que siento, hoy, la ofrezco por toda la humanidad. ¡Oh María, intercede por mí! Por tu intercesión y protección, esté yo libre de cualquier mal y de la tentación diabólica. ¡Enséñame, oh Madre, a ayunar ya rezar, para que me quede cada día más parecido a tu Hijo, nuestro Señor, Jesucristo, en el Espíritu Santo!

Amén!

 Como ayunar  y orar para agradar a dios

La Palabra de Dios no específicamente exige que los creyentes oren y ayunen. Al mismo tiempo, el creyente definitivamente debe pasar tiempo en oración y ayuno. Muy a menudo, sin embargo, el foco de la oración y el ayuno es la abstinencia de alimentos. En vez de eso, el objetivo del ayuno cristiano debe ser dejar de enfocar nuestros ojos en las cosas de este mundo y concentrar nuestros pensamientos en Dios.

El ayuno debe siempre ser hecho por un tiempo definido porque no comer por períodos prolongados puede ser perjudicial para el organismo. El ayuno no es un método para castigar nuestros cuerpos, y no debe ser utilizado como un método de dieta ??.

No debemos orar y ayunar para perder peso, sino para tener una comunión más profunda con Dios.

Al quitar nuestros ojos de las cosas de este mundo a través de la oración y el ayuno bíblico, podemos concentrarnos mejor en Cristo. Mateo 6: 16-18 declara: “Cuando ayunéis, no os demostráis contristados como los hipócritas; porque ellos desfiguran sus rostros, para que los hombres vean que están ayunando.

En verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, sin embargo, cuando ayunes, unge tu cabeza, y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que estás ayunando, sino a tu Padre, que está en secreto; y tu Padre, que ve en secreto, te recompensará.

El poder del ayuno y la oración

Orar y ayunar no son automáticamente eficaces para alcanzar los deseos de aquellos que ayunan. Ayunando o no, Dios promete responder a nuestras oraciones sólo cuando pedimos de acuerdo a Su voluntad. 1 Juan 5: 14-15 nos dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos algo según su voluntad, él nos oye.

Y, si sabemos que nos oye en todo lo que pedimos, sabemos que ya alcanzamos las cosas que le hemos pedido. En el tiempo del profeta Isaías, el pueblo se quejó porque habían ayunado, pero Dios no respondió de la forma en que querían (Isaías 58: 3-4). Isaías proclamó que el ritual externo de ayuno y oración, sin la actitud correcta en el corazón, era inútil (Isaías 58: 5-9).

¿Cómo puedes saber si estás orando y ayunando de acuerdo con la voluntad de Dios? ¿Estás orando y ayunando por cosas que honran y glorifican a Dios? La Biblia revela claramente cuál es la voluntad de Dios para usted? Si estamos pidiendo algo que no esté honrando a Dios o que no sea la voluntad de Dios para nuestras vidas, Dios no va a dar lo que pedimos, ni ayunemos o no.

¿Cómo podemos conocer la voluntad de Dios ? Dios promete darnos sabiduría cuando pedimos. Santiago 1: 5 nos dice: “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, que a todos da liberalmente y no censura, y le será dada”.

Video Oración y ayuno pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados

 

 

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